Construyendo una cultura emprendedora

“No podemos resolver los problemas que enfrentamos con el mismo nivel de pensamiento con el que fueron creados.”



-Albert Einstein

En un país como el nuestro en donde existe una población mayoritariamente joven, en donde se pueden ubicar las ganas y las ilusiones de un porvenir venturoso, en donde los sueños por alcanzar mayores estadíos de bienestar son palpables al igual que residentes en las mentes de los mismos jóvenes….. en éste país, se requieren más que éso……más que sólo planes……

Al ver la situación de recortes de plazas en las empresas transnacionales y de las nacionales cada vez que existe una crisis o una alianza estratégica, uno inicia a reflexionar sobre la ubicación futura de los empleos para los jóvenes estudiantes tanto en el presente como en el futuro. Ciertamente tanto nuestro sistema educativo como el económico nos inducen a tener tan sólo en mente la idea de emplearse con alguna “gran” empresa para sobresalir y alcanzar metas personales. ¿Para qué pensar en iniciar un negocio? …¡éso sería lo último en hacer!

La necesidad de enseñar materias relacionadas con el ámbito “Emprendedor” deben de contribuír – en el mediano y largo plazo- al desarrollo económico por medio de la generación de empleos.

Las instituciones educativas tendrían que fomentar y desarrollar una cultura “emprendedora” capaz de generar en los egresados verdaderos agentes de cambio que impacten, con sus acciones a las comunidades en las que se encuentren.

Existen programas relativos a los “Emprendedores” en los que el enfoque va más hacia al desarrollo del plan de negocio -en los cuáles las ideas planteadas siguen siendo convencionales-, y otros se localizan en la dinámica de encontrar oportunidades de negocios basadas en el generación de ideas e innovaciones tendientes a sobresalir con respecto a los productos o servicios existentes en el mercado, en todo caso, se debería de hacer énfasis en la práctica y desarrollo de las habilidades, actitudes y valores necesarios para afrontar las situaciones diarias por las que atraviesan los emprendedores y considerar al fenómeno emprendedor como un proceso en constante búsqueda de retos.

Es posible observar a nivel medio superior, la oferta de programas relacionados con el quehacer “emprendedor” , en los que se indica que no es necesario un conocimiento previo sobre administración para poder encontrar tales oportunidades que, la naturaleza y acciones emprendedoras brindan a quienes se animan a realizar tales empresas humanas; considero necesario no tener que esperar llegar hasta el nivel bachillerato para empezar a entender y -sobretodo- vivir tales experiencias de generar ideas y darles “forma” al estructurarlas en un documento concreto.

Aunque algunos programas a nivel bachillerato pueden considerarse el inicio de la “siembra” de la “semilla emprendedora”, a dicho esfuerzo podrían añadirse más acciones concretas para lograr fomentar la mencionada “Cultura Emprendedora” en otros niveles educativos y en las demás materias de la currícula, para lo cual, compartiré ejemplos2 objetivos y de acción a corto plazo:

Por ejemplo , en la materia de lenguaje, se podría enseñar sobre la terminología de negocios para que se inicien en los mismos y practicarlo de igual forma en la materia de inglés simulando negociaciones en otros países previo al estudio de la historia y características políticas, económicos y sociales de cierto país.

En la materia de economía y estado, promover discusiones del porqué México vende y compra ciertos productos a unos determinados países para conocer más acerca del comercio internacional y de la mecánica de las exportaciones e importaciones.

En otras ocasiones los estudiantes podrían redactar cartas de negocios tanto para individuos como para empresas específicas en nuestro país como en el extranjero.

Actualmente, y gracias a la tecnología, se pueden lograr proyectos con algún profesor en el extranjero, en el cuál los alumnos de ambos catedráticos puedan desarrollar actividades tales como: investigación de mercados para el proceso de importación / exportación de productos específicos (en dónde los estudiantes se apoyan para tal fin), desarrollo de películas digitales (para la conocimiento de las culturas),etc.

En las clases de matemáticas, los estudiantes podrían ir elaborando formatos sencillos de presupuestos de flujo de efectivo e identificar los costos de mano de obra (con el consecuente análisis de la realidad de vida de millones de compatriotas) y la reflexión sobre la responsabilidad social en caso de iniciar y hacer crecer un negocio.

En las clases de historia , el desarrollo de los negocios puede formar parte del estudio de alguna era, ejemplo: actividades principales de los fenicios, sus estrategias, elaboración de simulaciones de juegos de negocios siendo fenicios, romanos, etc. , previo el estudio y conocimiento de la situación imperante en tal o cual época histórica.

 El estudio y reflexión sobre los impactos en las economías cuando el surgimiento de la máquina de vapor, del automóvil, la luz eléctrica, los inventos en medicina y/o telecomunicaciones entre otros tópicos.
¿Cómo los estudiantes van a desarrollar la experiencia empresarial?

La educación relacionada con el desarrollo de nuevas organizaciones supone un tema desconocido por la mayoría de nuestros estudiantes (sólo algunos comprenden ciertas situaciones porque las viven en su casa), por lo anterior se deben de facilitar las condiciones para que los estudiantes adquieran cierta experiencia durante su paso por las aulas.

“La educación en todos los niveles puede incluir experiencias que ayuden a los estudiantes a detectar oportunidades y posibilidades en cualquier área de su vida”.

El hecho de incorporar actitudes emprendedoras en diferentes niveles educativos y en diferentes materias, ampliaría la visión de nuestros estudiantes, y contribuiría al desarrollo de habilidades propias de la naturaleza emprendedora en su vida diaria, el proveer a la sociedad de ciudadanos con los suficientes elementos para contribuir a la solución de problemas -con propuestas distintas- con el consecuente desarrollo de la misma , con los atributos éticos para la convivencia empresarial y comunitaria y, con la convicción de que son corresponsables por el futuro de su sociedad, formando así una visión compartida de permanente cambio para la cual deberíamos de estar culturalmente preparados.



http://www.yosoypyme.net/2013/05/construyendo-una-cultura-emprendedora/

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