Producción de forraje sin suelo

CREDITO: 
Carlos Javier Almanza Gaviña*
En México existe una demanda creciente de carne. En los últimos 10 años, el consumo per cápita se ha incrementado en aproximadamente 5 kilogramos. En este sentido, el crecimiento de la producción nacional de carne tiene retos importantes en el futuro inmediato.
La ganadería intensiva está sujeta a la disponibilidad de granos forrajeros y a la volatilidad de los precios. Por su parte, la disponibilidad de pasturas en los sistemas de producción extensivos está íntimamente ligada al comportamiento de las lluvias y a los fenómenos meteorológicos.
La producción de forraje sin suelo ofrece una alternativa en la alimentación animal, como complementaria y no sustitutiva de lo tradicional.
Esto es el resultado de la germinación de semillas de gramíneas y leguminosas sin sustrato (maíz, trigo, cebada, alfalfa, sorgo, avena, arroz, etcétera), en condiciones controladas de luz, temperatura, humedad y aireación. En un periodo de ocho a 15 días, un kilogramo de semilla viable llega a producir de ocho a 15 kilogramos de forraje verde, en cualquier época del año y localidad.
El alimento producido es de alta palatabilidad, digestibilidad y contenido nutricional, mejor que la mayoría de los forrajes (buen contenido de proteína, energía, vitaminas y minerales). Los animales consumen toda la planta incluyendo la raíz, tallo y los restos de semilla no germinada.
Con esta tecnología se optimiza espacio, lo que significa una menor presión por el uso del suelo. Además, se ahorra 50 veces o más agua con respecto a la producción tradicional, se optimiza el uso de fertilizantes, se produce un alimento de alta calidad, se puede programar la producción eliminando la dependencia estacional.
Por si no fuera suficiente, es una tecnología de bajo costo dado que la inversión para producir la misma cantidad de forraje es aproximadamente 10 veces menor que la producción de forraje convencional.
Finalmente, se optimiza el costo al elegir la semilla de menor precio en el mercado y por no requerir semilla certificada, únicamente es exigible 80% de germinación y que ésta se adapte a los entornos locales.
Esta tecnología se debe adecuar a las condiciones específicas de cada proyecto, así como contar con acompañamiento técnico en el inicio, dado que esta actividad exige disponibilidad y compromiso por parte del productor.
Con la aplicación de esta tecnología es posible incrementar la oferta de carne y leche, así como mejorar la rentabilidad en las empresas de los pequeños y medianos productores de manera sustentable. Hay que considerarla.
*Carlos Javier Almanza Gaviña es especialista de la Subdirección de Consultoría en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA. cjalmanza@fira.gob.mx



http://eleconomista.com.mx/columnas/agro-negocios/2012/01/26/produccion-forraje-sin-suelo

2 comments:

Es bastante interesante, una gran opción para abaratar el precio de la carne, igual teniendo esta ventaja podría generar una solución para México Esto es por hidroponia?...

Es bastante interesante, una gran opción para abaratar el precio de la carne, igual teniendo esta ventaja podría generar una solución para México Esto es por hidroponia?...

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