Contra la sequía: agricultura racional

A pesar de saber que la sequía ha condenado la producción agrícola del norte de la República Mexicana y que cuatro estados del centro (como se reportó ayer en El Economista) perderán 90% de su producción de maíz, es posible que ante ese panorama todavía haya quien crea que el efecto invernadero y el cambio climático no son los principales responsables de la catástrofe que se avecina no solo este año, sino también en los próximos.
Y, en cierto sentido, tienen razón, ya que la principal causa del desastre es la sordera y la ceguera con que se han atendido los avisos que, desde hace años, se hacen desde la ciencia.
La buena noticia es que hay soluciones, como mostraron hace unos días en el congreso Ciencia y Humanismo, tres de los máximos expertos en ciencias biológicas en el mundo.
USO DE TRANSGÉNICOS, ENTRE LAS SOLUCIONES
El biólogo mexicano Luis Herrera Estrella, del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad, es el indiscutible pionero en el campo de los transgénicos. Su equipo hizo la primera planta transgénica y, a pesar de que él siempre menciona que lo sacaron al mismo tiempo que otros equipo en el mundo, el artículo que publicaron es el más citado por más de 80 por ciento.
Cabe indicar que la patente que generó esa investigación (y sus regalías), tras 20 años de litigios, pertenece a la empresa Monsanto.
Herrera Estrella, en su ponencia, buscó resolver la pregunta de si la Biotecnología Agrícola que se está desarrollando actualmente es compatible con la agricultura tradicional que se practica en muchas regiones del país.
Francisco Bolívar Zapata, del Instituto de Biotecnología de la UNAM y pionero en el campo de los Organismos Genéticamente Modificados, dijo que hay un problema de percepción: “Las plantas transgénicas se han utilizado desde 1996 y hasta la fecha no se han reportado efectos nocivos a la salud humana ni a la biodiversidad. Por el contrario, han permitido reducir el uso de pesticidas, entre otros beneficios”.
La conclusión de Herrera Estrella es que “las nuevas tecnologías y las tradicionales se pueden complementar para hacer una agricultura que sea más amigable al medio ambiente.
“Los problemas son sociales, económicos y políticos y no son inherentes a las tecnologías, nuevas o viejas, sino del modelo agrícola que se ha planteado desde ya más de cinco décadas y que es el uso libre de variedades comerciales que ahora son producidas por multinacionales”.
URGE UNA POLÍTICA DE ESTADO
Por su parte, José Sarukhán Kermez, exrector de la UNAM y actual presidente de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), dijo que las dificultades que encaramos se deben a la falta de políticas de desarrollo agrícola y rural, así como de inversión pública en investigación agrícola pertinente a la solución de nuestros problemas de producción alimentaria.
Mencionó que, para alcanzar una agricultura sustentable, México enfrenta retos como: adaptar tecnologías agrícolas a las constricciones ecológicas de las regiones, apoyarse en la diversidad biológica, ecológica y del conocimiento de los campesinos.
Destacó que no hay una sola tecnología que, por sí misma, resuelva la seguridad alimentaria del país. Se requiere una estructura de investigación agrícola y complementarla con mecanismos eficientes de extensión y distribución de los productos de esa investigación.
En palabras de Herrera Estrella: “Necesitamos una política de Estado que nos permita diseñar programas de desarrollo agrícola, de investigación integral, que nos permitan desarrollar nuestras propias variedades adaptadas a nuestras condiciones ecológicas y a los usos y costumbres de los agricultores para poder romper la dependencia.
manuel.lino@eleconomista.mx





http://eleconomista.com.mx/entretenimiento/2012/01/26/contra-sequia-agricultura-racional

0 comments:

Publicar un comentario

Con la tecnología de Blogger.